Descifrando la comunicación adolescente: Más allá de sus respuestAS: «vale» y «nada»

Silencios, monosílabos y el arte de entender a tu adolescente 🗣️ Claves para una comunicación que sí funciona


¿Cuántas veces has intentado una conversación profunda y has recibido un «vale», un «nada» o un encogimiento de hombros como respuesta? ¡Lo sé, puede ser desesperante! La adolescencia es una etapa de búsqueda de identidad, y eso a menudo se traduce en menos palabras con los padres y más con los amigos. Pero como profesora, madre y testigo de este proceso, te aseguro que la comunicación es más vital que nunca.

Aquí te doy algunas estrategias para romper el hielo y construir puentes de diálogo:

  • Elige el momento adecuado. Olvídate del interrogatorio al llegar de donde sea, ya sea una salida, quedada con amigos, ahora que es verano, instituto… A veces, los mejores momentos para hablar surgen de forma inesperada: en un trayecto en coche, mientras cocinan juntos, o antes de dormir. Sé flexible y paciente.
  • Escucha activamente, sin juzgar. Más allá de las palabras, presta atención a su lenguaje corporal, sus silencios. Permíteles expresarse sin interrupciones, críticas o sermones. Tu objetivo es entender, no solo responder. Un «entiendo que te sientas así» abre muchas más puertas que un «eso es una tontería».
  • Preguntas abiertas, no interrogatorios cerrados. En lugar de «¿Cómo te ha ido la salida?», prueba con «¿Qué ha sido lo más interesante hoy?» o «¿Hay algo que te preocupe de la semana?». Anímales a elaborar sus respuestas.
  • Valida sus sentimientos. Aunque no estés de acuerdo con sus decisiones o emociones, reconoce lo que sienten. «Veo que estás frustrado» es un buen comienzo. Sentirse comprendidos es el primer paso para que se abran.
  • Comparte tu propio mundo (con medida). Habla de tus experiencias, tus errores, tus aprendizajes. Mostrarte vulnerable y humano puede animarles a compartir sus propias vivencias. A mi me funciona comentarles mis experiencias y te perciben como una persona más cercana.

No esperes conversaciones épicas cada día. Pequeños momentos de conexión, una sonrisa, un gesto de apoyo, construyen la BASE de una relación de confianza donde, cuando realmente lo necesiten, sabrán que pueden acudir a ti.

¿Cuál ha sido tu mayor desafío al comunicarte con tu adolescente?

En mi libro «CLAVES PARA EDUCAR Y CONECTAR CON NUESTROS HIJOS», puedes encontrar más ideas para mejorar la relación con tus hijos.

PASO A PASO, CADA DÍA UN PASO MÁS.

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