PASO 1: La Conexión como Pilar Fundamental
La conexión no es solo amor; es la base para que tus hijos se sientan seguros, valorados y entendidos.
- Escucha activa: No solo oigas lo que dicen tus hijos, escúchalos. Presta atención a sus emociones, a lo que no dicen. Ponte a su altura, míralos a los ojos. Valida sus sentimientos, incluso si no estás de acuerdo con su comportamiento («Entiendo que estés enfadado porque no puedes comer más chuches»).
- Tiempo de calidad: No se trata de cantidad, sino de calidad. Dedica momentos específicos y sin distracciones a estar con ellos. Puede ser jugar a un juego, leer un cuento o simplemente charlar mientras cocináis.
- Expresa afecto: Abrazos, besos, palabras de cariño. Asegúrate de que tus hijos sientan tu amor de forma regular y explícita.
- Juego: El juego es el lenguaje de los niños. Jugar con ellos no solo fortalece el vínculo, sino que te permite entrar en su mundo y entender sus necesidades.

